domingo 28 de octubre de 2007

CÓMO DETECTAR LA PRESENCIA DE VAMPIROS


El reino del vampiro ha dejado de ser un territorio desconocido: otros nos han precedido para documentar los hábitos de este ser.


LOCALIZACIÓN DE LOS VAMPIROS


Regiones vampíricas por excelencia y ejemplos de las especies de aparecidos más comunes.

ÁFRICA: Obayifo, vampiro que vive en los árboles y come niños.

ALEMANIA: Nachzehrer, vampiro que cambia de forma y tiene poderes psíquicos. Se alimenta de cadáveres, de la sangre y la energía de los vivos.

AMÉRICA CENTRAL Y DEL SUR: el chupacabras, vampiro que bebe sangre y habita en Puerto Rico, Méjico y Brasil.

BOSNIA-HERZEGOVINA: Lampir, bebe sangre y solo puede ser aniquilado con fuego.

BULGARIA: Vapir, Ubour. Tras 40 días en la tumba sale para alimentarse de sangre y excrementos.

CHINA: Chiang-shi, vampiro con el pelo blanco o verde, capaz de volar y transfigurarse.

ESLOVENIA: Kudlak, aparecido de forma cambiante asociado con la pestilencia, las plagas y la hambruna.

IRLANDA: Dearg-du, casi nunca se le ve pero en ocasiones aparece en forma de mujer hermosa.

GRECIA: Vrykolakas, merodeador nocturno que asesina aplastando el pecho de su víctima dormida.

MALASIA: Langsuir, vampiro femenino, generalmente de gran belleza, con una larga cabellera negra que oculta en la parte posterior de su cuello un órgano que le permite beber sangre.

FILIPINAS: Aswang, humano de día y diabólico ser de noche, cuando bebe sangre prefiere atiborrarse de sangre infantil.

RUMANIA: Nosferatu, aparecido sediento de sangre que busca mantener relaciones sexuales con los vivos. Strigoii y strigoii morti, vampiros "vivos" y "muertos" que abandonan su tumba para consumir a los vivos, tanto psíquica como físicamente.

RUSIA: Upyr, sanguijuela diurna con preferencia por los niños, a los que devora con sus dientes de hierro.

SIGNOS DE VAMPIRISMO EN LA COMUNIDAD

La interpretación de ciertos signos podría conducir a la detección de vampiros en una comunidad. Los cadáveres con marcas de mordeduras de colmillos o las tumbas abiertas desde dentro dejan poco margen de duda.

ANIMALES INQUIETOS

Se considera que los perros son particularmente sensibles a los "no muertos".
Los caballos también se inquietan cuando un vampiro se encuentra cerca

GANADO MUERTO
Las mutilaciones de ganado siguen siendo frecuentes. En ocasiones se descubren cuerpos de vacas indefensas horriblemente mutilados y, en algunos casos, completamente desangrados.
Para incrementar el misterio, las zonas circundantes suelen estar desprovistas de pisadas o huellas, lo que sugiere que los ataques han sido perpetrados por una maligna bestia alada.

Otros animales que han sido descubiertos en estados de mutilación son los caballos, ovejas, cabras, perros, gatos e incluso roedores.

PLAGAS EN LAS COSECHAS
Los "no muertos" son capaces de extraer la fuerza vital de cualquier ser vivo, no solo de los humanos y los animales.
El pueblo ashanti, de la Costa de Oro africana, teme al obayifo, un aparecido que además de alimentarse de sangre infantil también se alimenta extrayendo energía de las cosechas de cacao.

SIGNOS DE VAMPIRISMO ENTRE INDIVIDUOS

Muchas de las epidemias de vampiros del siglo XVIII fueron el resultado de la ignorancia médica y los malos entendidos.

MARCAS DE MORDEDURAS

Las marcas de colmillos en el cuello son, en gran medida, producto de la literatura vampírica popular. Lo que en realidad hay que buscar son heridas que nunca acaban de cerrar, localizadas sobre el puente de la nariz, en el pecho, en las muñecas y en las plantas de los pies.

PALIDEZ MORTAL
El aspecto frío y pálido de ciertas personas delata que han sido víctimas de los vampiros, aunque esta palidez también puede deberse a la anemia.

MUERTE INEXPLICABLE
Con frecuencia se culpa a los vampiros de las muertes repentinas de personas sanas. Estas inexplicables fatalidades resultan doblemente sospechosas si la víctima muere pocos días después del entierro de un familiar cercano.

FATIGA
Los vampiros se alimentan noche tras noche, absorbiendo la sangre o la energía de sus víctimas. Quien se queje de cansancio inexplicable, mareos, letargo o agotamiento puede haber sido atacado por un vampiro.

ENFERMEDADES VAMPÍRICAS

  • Hematomanía: obsesión psicológica por la sangre.
  • Hematofilia: excitación sexual derivada de ver, beber u oler sangre.
  • Hematofagia: alimentarse de sangre.
  • Síndrome de Renfield: enfermedad mental que afecta a personas emocionalmente inestables. Esta enfermedad toma su nombre del personaje demente que se alimenta de moscas en Drácula de Bran Stoker.

martes 23 de octubre de 2007

TIPOS DE VAMPIRISMO



VAMPIRISMO CONGÉNITO

Algunos tienen la desgracia de nacer con la maldición del vampiro: se trata de las almas para quienes la "no muerte" es inevitable.

NACIDO CON AMNIOS

El amnios es una delgada membrana que rodea al feto en el útero. Algunos bebés nacen con una "película" pegada a la cabeza.
En algunas zonas se considera un signo de suerte que aportará al niño un sexto sentido o le protegerá de morir ahogado, en otras, que ese niño resucitará como vampiro.

DESCENDIENTE DE UNA BRUJA

Cualquier persona que practique la magia negra, la brujería o el satanismo está jugando con la vida de sus hijos.
En el pasado se consideraba que los descendientes de mujeres ahorcadas, ahogadas o quemadas como brujas podían regresar a la vida como vampiros.

DESCENDIENTE DEL DIABLO

Atraer la atención del diablo puede bastar para convertir un feto en un vampiro.

ILEGITIMIDAD

El vampiro viviente es, por lo general, el descendiente ilegítimo de dos personas ilegítimas.
Cada persona asesinada por un nosferatu se convierte en dicha criatura una vez muere.

EL SÉPTIMO HIJO

Ser el séptimo hijo de un séptimo hijo es una bendición o una maldición.
Para los irlandeses, esta condición proporciona al niño el poder de la sanación y la clarividencia, mientras que para los rumanos garantiza el vampirismo.

NACER EN UNA FESTIVIDAD RELIGIOSA

En algunos países eslavos y en Grecia nacer el día en que se celebra una festividad religiosa es una maldición, además de un claro signo de vampirismo.

VAMPIRISMO ACCIDENTAL

ENCUENTROS CON VAMPIROS: un mordisco o un beso de vampiros bastan para convertirte en un "no muerto".

MAGIA NEGRA: los que practican magia negra se levantarán de su tumba.

VIDA PERVERSA: cualquier persona malvada, violenta o asesina corre el riesgo de sufrir la maldición del vampiro.

VENGAR UNA MUERTE: los únicos asesinos que no corren el riesgo de convertirse en vampiros son los que matan para vengar otra muerte.

AMOR SIN FELICIDAD: en Asiria, los que experimentan el amor pero no la felicidad pueden volver a la vida después de morir. Los solteros también corren peligro de convertirse en vampiros, especialmente los que mueren vírgenes.

HOMBRES LOBO: la licantropía implica un riesgo de vampirismo después de la muerte.
Algunas supuestas causas de licantropía son: ser mordido por un lobo u hombre lobo, beber agua acumulada en la huella de un lobo o nacer cubierto por un tupido vello corporal.

MALDICIONES: cualquier persona que muera maldita se expone al riesgo de convertirse en espectro y abandonar su tumba.


VAMPIROS PSÍQUICOS


Publicada en inglés en1887, la obra de Adolphe d'Assier Humanidad Póstuma sugería que los vampiros ni siquiera necesitaban abandonar sus tumbas para acosar a los vivos: de alguna manera conseguían separar su cuerpo astral y lo enviaban en busca de víctimas a las que pudieran sustraerles la energía.

En 1486, la Iglesia católica reconoció la existencia de vampiros aprobando la publicación de Malleus Maleficarum, que debatía en profundidad sobre la existencia de íncubos y súcubos, los vampiros psíquicos que violan a sus víctimas mientras estás duermen.

Los íncubos y los súcubos deben su nombre al término latino "incubare", que significa "apoyarse en", ya que el primer síntoma de ataque de estas diabólicas criaturas es la sensación de peso sobre el pecho de la víctima.

Se considera que el íncubo es un demonio masculino y que el súcubo es femenino, aunque el efecto de ambos es el mismo: la víctima queda desprovista de energía.

Los vivos también pueden ejercer un efecto vampírico sobre otras personas.
Los miembros de la tribu berbelang (Filipinas) afirman ser capaces de llevar una proyección astral de sus cuerpos para vampirizar a sus enemigos.
Los iniciados en magia negra pueden entrenar su mente para atacar a individuos débiles, con el fin de alimentarse psíquicamente de ellos o bien de incrementar sus filas con nuevos miembros "sugestionables".


También puede producirse un vampirismo involuntario cuando quienes te rodean te arrebatan la emoción sin reparar en el perjudicial efecto de sus actos.


SÍNTOMAS DE UN ATAQUE PSÍQUICO

  • Pesadillas
  • Sensación de presión
  • Letargo
  • "Inmaculadas" concepciones
  • Muerte inexplicable
Se parece a la parálisis del sueño: sensación de parálisis, sensación de opresión, miedo y visiones.


CAUSAS DEL VAMPIRISMO A LA HORA DE LA MUERTE

Durante los últimos trescientos años, la Iglesia ha definido el vampirismo no como una reencarnación realizada por el Diablo, sino como la reanimación de un cadáver a manos de un demonio.

MUERTE REPENTINA O VIOLENTA

Cualquier muerte que "arranca" el alma del cuerpo puede provocar que el cadáver quede expuesto a la posesión.
La muerte por ahogamiento, los accidentes fatales, el asesinato y los ataques cardíacos son excelentes ejemplos.

ENTIERRO IMPROPIO

Un cadáver que quede expuesto a descomposición en una tumba superficial o una zanja caerá presa de los hambrientos animales salvajes y del vampirismo.
Sin una adecuada cubierta de tierra se cree que el cuerpo no conseguirá descomponerse adecuadamente.
Se cree que el alma puede pasar a la otra vida únicamente bajo la protección espiritual de la Iglesia.

EXCOMUNIÓN

Aquellos que han sido excomulgados de la Iglesia, o que aún no hayan sido bautizados o sean apóstatas, corren el riesgo de experimentar el vampirismo.

ENTIERRO PREMATURO

Cualquier individuo dado por muerto y prematuramente enterrado corren el riesgo de que su alma salga despedida de su cuerpo.
Algunos pueden tener la suerte de despertar de su catalepsia a tiempo.

NOTA: Los arañazos que aparecen en la cara interna de las tapas de los ataúdes podrían ser causados por los naturales movimientos "post mortem" de todo cadáver.

Evidencia de esta horrible muerte son los numerosos cuerpos desenterrados que aparecen contorsionados en posiciones agonizantes.
Para algunos, estos descubrimientos son una clara señal de vampirismo, aunque hay que considerar la posibilidad de que hayan sido enterrados prematuramente.

SUICIDIO

A los ojos de Dios, acabar con la propia vida es la más presuntuosa de las ofensas.
En la Antigua Grecia, las manos de los suicidas eran cortadas y reducidas a cenizas: se creía que de esa forma se evitaba que el cadáver atacara a los vivos una vez se produjera su inevitable retorno.

PASO DE ANIMALES SOBRE EL CADÁVER

El hecho de que un animal camine o vuele sobre un cadáver o un ataúd puede impedir que el alma del fallecido alcance la otra vida, en cuyo caso el cadáver queda poseído por un espíritu maligno.
Por esta razón, en Escocia se encierra a las mascotas hasta que acabe el funeral, y en Inglaterra se acostumbra matar a cualquier animal que entre en contacto con el muerto.

No sólo los animales suponen un riesgo.
En Rusia, si un cuerpo muerto entra en contacto con los vientos de las estepas revivirá, al igual que cualquier cadáver chino sobre el que caiga un rayo de luna.
Pasar una vela sobre un ataúd pone el peligro a su ocupante.

lunes 22 de octubre de 2007

LA DIOSA SEKHMET




El mito de la diosa Sekhmet del Egipto Antiguo está relacionado con una sed insaciable de sangre, y por consiguiente, con el vampirismo.
En el principio de los tiempos los hombres eran felices. Ra les había otorgado poder sobre la tierra y magias poderosas.


RA



Sin embargo, a medida que acumulaban poder iban deseando más y más, hasta el punto de llegar a conspirar para derrocar a los dioses.
Ante semejante rebelión de los hombres, Ra se enfureció. Convocó a sus hijos Shu, Tefnut, Geb y Nut, y también a su padre Nun, y pidió su consejo para castigar a los desobedientes.
Le aconsejaron que hiciera llamar a su Ojo, la diosa Hathor, y la enviara a exterminar a la humanidad.


HATHOR




Así lo hizo Ra. Llamó a Hathor, quien obedeciendo la orden dada por éste se lanzó como una leona contra los hombres.
Tomó la forma de Sekhmet y llevó la destrucción a las ciudades y los pueblos, encontrando alegría en la matanza y placer al beber sangre fresca, volviéndose insaciable y acrecentándose a cada momento su sed de sangre.

SEKHMET









Al regresar Ra la felicitó y la envió al día siguiente a continuar su misión.
El número de seres humanos decrecía y su sangre saciaba cada vez más difícilmente la sed de Sekhmet.
Las aguas del Nilo corrían rojas por la sangre de sus víctimas.
Los hombres, atemorizados, se arrepintieron de sus actos contra Ra y pidieron perdón y misericordia.
Ra tuvo piedad de ellos, pero la diosa había probado la sangre humana y no deseaba detenerse.
Recurrió entonces a un ardid para salvar a la humanidad, llamó a sus mejores mensajeros, rápidos y silenciosos, y los envió sobre el Nilo hasta la primera Catarata, para recoger en la isla de Abu una gran cantidad de ocre rojo.
Mientras sus mensajeros cumplían su misión, ordenó a todas las mujeres de su ciudad, Iunu, que prepararan cerveza suficiente para llenar siete ánforas gigantescas.
Cuando los mensajeros regresaron, Ra les ordenó mezclar la tierra roja con la cerveza, que adquirió el color y la textura de la sangre.
Después mandó llevar las ánforas hasta el lugar en el que Sekhmet planeaba atacar a los hombres al amanecer.
Cuando aún era de noche vertieron la cerveza sobre la tierra y al llegar el día, cuando Sekhmet se disponía a continuar con la matanza, encontró el lugar inundado del líquido rojo y creyó que era la sangre de sus víctimas.
Bebió y bebió, y la cerveza pronto la embriagó y la adormeció.
Ese día no mató a nadie y su furia se calmó.
Al ver a Sekhmet adormecida Ra la llamó dulcemente. Sekhmet se transformó nuevamente en Hathor y su naturaleza fue cambiada en amor.
En su honor, y recordando cómo fueron salvados, los sacerdotes de Iunu celebraban al inicio de cada año la "fiesta de la embriaguez", bebiendo cerveza teñida de rojo.
Hathor y Sekhmet son una muestra de la idea egipcia del dualismo.
Así, aunque fueran diferentes manifestaciones de una misma diosa, eran adoradas por separado.
Sekhmet fue una diosa temida y venerada al mismo tiempo, ya que a ella se asocian las plagas y enfermedades como la peste, y al mismo tiempo como protectora contra las enfermedades.

domingo 21 de octubre de 2007

CÓMO IDENTIFICAR A LOS "NO MUERTOS"



No existe acto más profano, ni destino más cruel, que la transformación de un alma en vampiro.

El productor y actor teatral Hamilton Deane introdujo en nuestra psique la imagen del vampiro de blancos colmillos y capa. Su representación teatral del conde "Drácula" de Bram Stoker (1897), ha creado una inmortal legión de secuaces "no muertos" ataviados con trajes de noche negros.

Ciertos tipos de vampiro pueden irradiar una gran belleza que induce a los hombres a morir. Otros tienen la capacidad de transformarse en bestias o incluso en oscuridad.
Generalmente suelen tener una tez gris y pálida, aunque pueden mostrar un resplandor rosado después de alimentarse.

En Serbia y Rumania el cabello rojo es un signo de vampirismo, una idea arraigada en la creencia de que Judas Iscariote era pelirrojo.

Hace años, cualquier cadáver que fuera hallado en su tumba con los ojos abiertos era tratado como un vampiro.
En Rumania, si un cuerpo aparecía con un ojo abierto y otro cerrado se le consideraba en proceso de convertirse en "no muerto".
En Grecia y los Balcanes, los ojos azules son un signo de vampirismo.
En otras partes de Europa, los ojos de los vampiros son rojos.

Para algunos testigos, la mirada de un aparecido resulta hipnótica, mientras que para otros se trata simplemente de ojos negros desprovistos de vida, como los de los tiburones.

Se considera que los bebés nacidos con dientes son potenciales vampiros.


RASGOS DEL VAMPIRO

MANDUCACIÓN

Se refiere al hábito del vampiro enterrado de comer su mortaja o su vestimenta de sepultura.
En un caso del siglo XVI, se encontró a un hombre y a una mujer masticando sus propios intestinos destripados.

DIETA

Además de consumir su sangre, el aparecido recurre a la antropofagia, es decir, el asesinato de un ser humano para someterla a canibalismo.
Otro de sus hábitos es la necrofagia,que significa comer cuerpos que llevan mucho tiempo muertos.

VUELO

Erróneamente se considera que los vampiros vuelan, o que se transforman en bestias aladas. Aunque algunos han aprendido a volar, no es cierto en todos los casos.

HIDROFOBIA

El agua es el purificador más natural, por lo que los vampiros son incapaces de nadar, ni siquiera cruzan un arroyo.
En algunas partes de Europa la prueba para identificar aparecidos es la misma que se utilizaba en el pasado para descubrir brujas: la "Indicium agua". El sospechoso es arrojado a un río, si flota es demoníaco, si se ahoga es inocente.



ANIMALES VAMPIRO


El Murciélago vampiro común (Desmodus rotundus) realmente chupa la sangre de los vivos, al igual que el pinzón vampiro (Geospiza nebulosa) o pinzón de tierra de hocico afilado, de Madagascar.
Y aunque no bebe sangre, el Vampyroteuthis Infernalis (el calamar vampiro del infierno) es una criatura verdadera de las profundidades, así denominada porque se parece a una capa negra con ojos rojos.

Ciertas especies de vampiros son capaces de transformarse en el animal que deseen.
El alemán alp puede adoptar la forma de un perro, un cerdo, un pájaro o una serpiente.
En los Balcanes y en ciertas zonas de Asia, las mariposas y las polillas vampiro aterrorizan a los viajeros incautos.
En toda Europa, los perros, los búhos, los lobos y los gatos también son sospechosos, de hecho, durante las cazas de brujas del Medievo los gatos eran juzgados e incluso torturados y colgados con las brujas.

VAMPIROS MURCIÉLAGO


Una de las imágenes que más asociamos con el vampiro es la del murciélago.
De las 925 especies de murciélagos existentes tres de ellas beben sangre.

El murciélago vampiro común (Desmodus rotundus), al morder, administra a su presa un anticoagulante que le permite beber el flujo saliente con su lengua especialmente adaptada.
Este murciélago vive exclusivamente de sangre, de hecho, es el único mamífero "sanguívoro". Suele preferir el ganado, los caballos y los pájaros adormecidos, aunque se sabe que también recurre a la sangre de serpientes, lagartos y cocodrilos.
El único peligro real de los murciélagos vampiro es que pueden transmitir la rabia.

CURIOSIDAD: De la saliva del murciélago vampiro ha sido aislada una sustancia anticoagulante denominada "Draculina", que los médicos esperan emplear para combatir los ataques cardíacos y las apoplejías.

HOMBRES LOBO




Una gran herencia cultural y religiosa vincula a los vampiros y los hombres lobo. Ambos poseen la habilidad de alterar su forma, son muy aficionados a la sangre humana y coinciden en atacar a sus víctimas valiéndose de la oscuridad.

La leyenda montenegrina afirma que todos los vampiros pasan por un período gestacional como hombres lobo, mientras que la mitología balcánica asegura que los hombres lobo se convierten en vampiros después de su muerte. De hecho, el mito aseguraba que quien muriera bajo la maldición del hombre lobo renacería como vampiro.

En Serbia, el vampiro y el hombre lobo comparten nombre: vlkoslak.
En China se creía que los vampiros, al igual que los hombres lobo, tenían el cuerpo recubierto de pelaje.
Los franceses temen al loublin, un hombre lobo que desentierra cadáveres para darse un festín con su carne, costumbre similar al vampiro.

A pesar de que consigue convertirse en una bestia, el hombre lobo es incapaz de ocultar su inteligencia humana, se le ve en los ojos.
Un hombre lobo matará cualquier cosa que se interponga en su camino, ya que la sangre y la muerte le provocan placer.

ZOMBIS


A pesar de que los zombis no están relacionados con los vampiros se parecen a estos y comparten con ellos sus costumbres y su hábitat.
A diferencia de los vampiros, los zombis permanecen mudos y abstraídos de su entorno, aparentemente desprovistos de voluntad individual.

Estos muertos errantes se originan en la magia negra y la cultura haitiana del vudú. Los zombis son creados por un bojor, es decir, un hechicero vudú.
Aparecen cuando la víctima es envenenada con poudre zombi, una mezcla mágica que incluye una toxina obtenida del pez globo, potencialmente letal para los humanos, por eso quienes no perecen entran en coma: su cuerpo se paraliza, su actividad cardíaca se vuelve casi imperceptible y su piel se torna fría y cetrina.
Creyendo que la persona ha muerto, comienzan los preparativos para darle sepultura. Quienes han sobrevivido a la experiencia afirman haber sido conscientes de su propio funeral.


CURIOSIDAD: Los científicos han identificado el veneno del pez globo como un mortal agente nervioso llamado jetrodotofina. Causa la muerte del 50% de las personas que lo ingieren.


Unos días después del entierro de la persona envenenada con poudre zombi, el bokor invierte los efectos del veneno utilizando un cóctel de fuertes drogas conocido como "pepino de zombi". Si la víctima consigue sobrevivir sufrirá un impacto tremendo, además de otros efectos secundarios como daño cerebral y trauma físico.


En semejantes condiciones el zombi es incapaz de resistir su situación y el bokor aprovecha la circunstancia para someterlo.


Según la tradición, la única forma de destruir a un zombi es quemándolo o recurriendo a la decapitación.


BRUJAS



El vínculo entre las brujas y los vampiros se remonta a cientos de años.
Una de las primeras citas sobre el tema aparece en las páginas del Malleus Maleficarum (1485), tratado adoptado tanto por la Iglesia católica como por la anglicana.
Es un texto cristiano que unificaba todos los tipos de predadores sobrenaturales como obras del Diablo


Algunos creían que las brujas sobrevivían devorando los órganos internos de sus víctimas, mientras que muchos otros afirmaban que los vampiros necesitaban beber sangre humana.
De hecho, una criatura considerada bruja en una sociedad podía ser tomada por vampiro en otra.


DEMONIOS


Durante la Edad Media, las primeras explicaciones sobre el vampirismo adoptaron un perfil sólido: se trataba de malévolos demonios que se estaban apoderando de cadáveres y los reanimaban para sus atroces fines.

Esta explicación parecía tener sentido, al menos en la doctrina cristiana, en la que se creía que los demonios eran ángeles rebeldes, guiados por Lucifer, cuyo objetivo era cumplir con los malignos deseos de su amo sobre la tierra.
Los demonios de orden superior pueden adoptar forma humana, mientras que los inferiores se manifiestan en animales y, ocasionalmente, en objetos.

Los demonios son seres que existen más allá de nuestra percepción sensorial, pero que deben poseer a seres humanos para perpetrar sus malignos actos.
Su modus operandi es adentrarse en un cuerpo y una vez lo tienen bajo control las obligan a cometer horribles actos de violencia contra sus propios amigos o familiares, que casi siempre acaban en asesinato y suicidio.

En su forma humana, los demonios son muy "juguetones" y suelen utilizar su encanto y adulación para insinuarse a una persona.

Desde la Edad Media, vampiros y demonios comparten un rango similar en las doctrinas de la Iglesia de Inglaterra. Ambos eran activamente perseguidos en el pasado, y los sospechosos de estar poseídos por algún demonio morían decapitados o quemados en la hoguera.

En la actualidad, el exorcismo es el recurso más frecuente en los casos de posesión.

SIGNOS DE POSESIÓN DEMONÍACA

  • Insomnio
  • Hedor insoportable
  • Ataques y convulsiones severas
  • Coprolalia (blasfemia al estilo Tourette)
  • Xenoglosia (hablar en otras idiomas)
  • Glosolalia (hablar en "dialectos"
  • Fuerza sobrehumana
  • Aparición de cicatrices y heridas inexplicables

jueves 18 de octubre de 2007

EL SIGLO DE LAS LUCES

La revolución intelectual del siglo XVIII, conocida como Siglo de las Luces, fue testigo del abandono de muchas costumbres profundamente arraigadas, ya que anunciaba una nueva era científica de la razón.

Era hora de realizar un gran cambio, y se aproximaba el comienzo del fin de muchas creencias y supersticiones, en especial las relacionadas con fantasmas y vampiros.

Los empíricos y filósofos del Siglo de las Luces castigaban a los folkloristas y fanáticos religiosos por creer en los "no muertos", mientras que la Iglesia, a pesar de continuar respaldando la creencia en el Diablo y la resurrección, se negaba a secundar los relatos sobre vampiros y brujas.

Jean-Jac-Rousseau (1712 - 1778), uno de los filósofos más influyentes de este período, resumió la progresista actitud frente al vampirismo en una misiva al arzobispo Christophe de Beaumont:

"Si existe en este mundo un relato bien refrendado, ése es, sin duda, el de los vampiros. No le falta de nada: informes oficiales, testimonios de personas de renombre, cirujanos, sacerdotes, magistrados; la prueba judicial está casi al completo. Sin embargo, y a pesar de todo ello ¿Quién cree en los vampiros?".


CRIMINALES VAMPIROS

En el siglo XIX volvió a utilizarse el popular término "vampiro" para describir a criminales sádicos, sedientos de sangre ... pero muy vivos.

El asesino en serie alemán Fritz Haarmann, por ejemplo, fue conocido como el "Vampiro de Hannover" por su caníbal matanza de cincuenta jóvenes homosexuales.




Y el llamado "Vampiro de Düsseldorf", Peter Kurten, estrangulaba, violaba y degollaba a sus víctimas, ya que, según sus propias palabras, anhelaba su sangre como un alcohólico ansía beber. "No me entienden", afirmó Kurten antes de perder la cabeza en la guillotina. "Nadie me comprende".




LOS ORÍGENES DEL VAMPIRO (II)

LOS VAMPIROS Y LA REFORMA


Hasta la reforma (la revisión de la iglesia católica durante el siglo XV) los relatos de vampirismo habían quedado relegados a la categoría de meras anécdotas incluídas en crónicas.
Sin embargo, esta situación cambió con la aprobación papal de diversas publicaciones que describían al vampirismo y algunas técnicas para su prevención.
Así, el vampiro contaba ya con el reconocimiento oficial del ente que debía haber sido su enemigo natural.


El primer tratado en referirse seriamente a lo oculto fue Malleus Maleficarum (el martillo de la bruja), publicado en 1485.
Sus autores, los dominicos Johann Springer y Heinrich Kraemer, ofrecían consejos para enfrentarse a las brujas y los vampiros, ambos considerados patentes manifestaciones del diablo.

Así nació un período de histeria que incitó a torturar, ahogar, colgar y quemar a innumerables inocentes en toda Europa, y que duró varios siglos.




ERZSÉBET BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA




Es posible que Erzsébet Bathory (1560 - 1614) jamás bebiera la sangre de sus víctimas, pero sí se bañaba en ella.
Nacida en el seno de una poderosa familia húngara, Bathory se ganó su sanguinario nom de plume torturando y desangrando a muchas víctimas.
A su entender, la sangre joven ejercía un efecto restaurador en su avejentada piel, por lo cual empleaba grandes cantidades para untar su cuerpo e incluso bañarse.


Al igual que Gilles de Rais, que le precedió, Bathory no era un vampiro.
Posiblemente fuera una iniciada en magia negra partidaria de las orgías sangrientas, pero desde luego fue su sed de sangre lo que aseguró a la comtese hongroise sanguinaire un sitio de honor en el panteón de los vampiros.



EPIDEMIA DE VAMPIROS




La aparición de literatura vampírica durante los siglos XVI y XVII sólo podía significar una cosa: que Europa había caído presa de una gran "epidemia de vampiros".

En su influyente Dissertation Historica - Philosophica de Masticatione Mortuorum (Disertación histórica y filosófica sobre los muertos que mastican), así denomida porque se creía que los vampiros masticaban su mortaja mientras se encontraban en la tumba, de 1679, el alemán Philip Rohr reiteró la creencia de que existía una explicación satánica para aquella maldición:

"La principal causa es el diablo, el más hábil de los enemigos, un adversario que aprovecha cada ocasión y oportunidad para dañar a los pobres y miserables mortales".

Desde entonces, el vampirismo pareció extenderse impreriosamente por toda Europa.

Los cadáveres sospechosos que exhibían misteriosas erupciones eran desenterrados y si presentaba signos de posesión satánica era mutilado o se le clavaba una estaca.

En tan ignorantes circunstancias resultaba sumamente fácil que si una plaga mortal se extendía la culpa recayera siempre sobre el Diablo y sus vampíricos secuaces.


RELATOS OFICIALES


A comienzos del siglo XVIII el vampiro ya se había infiltrado en los estratos más altos de la sociedad, desde universidades y academias militares a iglesias y cortes reales.

Los conquistadores españoles regresaban de sus viajes cargados de historias sobre vampiros - bruja llamados civatateo.

Los intelectuales más renombrados del mundo incluían relatos sobre los "meneos" de los cadáveres resucitados en innumerables disertaciones y tratados.

Entre ellos figuraban tractos sobre los hábitos alimenticios de los "no muertos", como De Masticatione Mortuorum in Tumulis (sobre los muertos que mastican en sus tumbas), de 1728, de Michael Ranftius.

Con el fin de no quedar eclipsada por los científicos, la iglesia hizo su propia contribución, publicada en París en 1746: Dissertations sur les Aparitions des Anges, des Démons, et des Esprits; et sur les Revenants et Vampires de Hongrie, de Bohême et de Silésie (Disertación sobre la aparición de ángeles, demonios y espíritus; y sobre los aparecidos y vampiros de Hungría, Bohemia y Silasia).
Esta significativa obra pertenece al benedicto Don Agustín Calmet.

VAMPIROS LITERARIOS, EL ORIGEN



En sentido literario, el vampiro alcanzó la inmortalidad a finales del siglo XVIII.
A pesar de que a partir de 1740 comenzaron a surgir aparecidos de ficción de diversas clases, no fue hasta la publicación de la balada de Johann Wolfgang Von Goethe, Die Braut von Corinth (La novia de Corinto), de 1797, que el vampiro conoció la popularidad.


El vampiro Goethe es una joven doncella herida de amor que fallece cuando sus padres le prohíben casarse con su amado. pero regresa de la tumba para consumar su amor con la misma belleza que tenía en vida.
El poema concluye cuando la mujer vampiro es quemada en ua pira funeraria.

Extracto de la novia de Corinto:

"De la tumba yo me he levantado a buscar mi prometido bien, para hallar al hombre por mí amado y beber la sangre de su sien: cuando ocurra así yo me iré de aquí a buscar otros hombres también".

En la novela del Dr. John Polidori, titulada El Vampiro (1819), encontramos al distante y aristocrático Lord Ruthven, cuya "mirada extraviada" y "aspecto de muerto" atraía a muchas damas de la sociedad.

Varney el Vampiro (1847), de James Malcolm Rymer, subrayó este aspecto aristocrático al introducir al sádico y cruel Sir Francis Varney, un sinvergüenza que no cesaba de acosar a cuanta joven hermosa encontraba en su camino, a pesar de haber sido colgado, tiroteado y estacado.

El tema de la sexualidad del vampiro obtuvo cierta credibilidad gracias a Sheriden Le Fanu, cuya Carmilla nos presenta a la seductora lesbiana Micalla Karnstein.

Pero el destino eterno del vampiro quedó finalmente establecido con la publicación de Drácula (1897), de Bram Stoker, que utilizó como una de las referencias para crear su obra la leyenda del famoso y temible Vlad Tepes "El Empalador".

LOS ORÍGENES DEL VAMPIRO (I)



La idea de la supervivencia del alma o del espíritu despúes de la muerte ha caracterizado el comportamiento humano desde, al menos, los últimos cien mil años. Clara evidencia de ello es el tratamiento concedido a los muertos desde la Prehistoria.

Sin duda ninguna cultura se tomó tan en serio la preparación de los muertos como la de los antiguos egipcios.

Las inscripciones descubiertas en los muros de la pirámide de Saqqara, realizadas hace cuatro mil años, detallan los hechizos y rituales necesarios para guiar a los difuntos hacia el "otro lado".
Se creía que la salud del alma muerta dependía del bienestar del cuerpo físico y, por esta razón, se introdujo la momificación como un recurso para evitar la descomposición.
Un ejemplo es el PERT EM HRU (libro de los aparecidos), un manual para facilitar el paso del alma a la "otra vida".
Los egipcios creían que si no se respetaban estas reglas tanto los difuntos como sus familiares en vida sufrirían terribles consecuencias, como el vampirismo o el regreso del cuerpo del mundo de los muertos.
LOS PRIMEROS VAMPIROS

Los primeros escritos sobre entidades vampíricas nos remontan a los estados Babilonios y Asirios surgidos en el siglo II a.C. En ellos se hacía referencia a una jerarquía de espíritus (fantasmas, semidemonios y demonios) entre los que aparecían criaturas vampirescas que regresaban de la tumba para atormentar a los vivos.
Un ejemplo es el EKIMMU, que es el alma de una persona fallecida que no encuentra sosiego en el mundo de los muertos.

Potenciales Vampiros según los Babilonios:
  • Las mujeres que mueren vírgenes
  • Las mujeres que mueren mientras amamantando
  • Los hombres solteros
  • Los hombres malvados
  • Cualquier persona enterrada en una tumba poco profunda
  • Cualquier persona que no fuera enterrada
  • Las prostitutas

lnscripción hallada en una placa Babilonia:

"Los dioses que se apoderan del hombre han abandonado sus sepulcros,
Ráfagas de viento maligno provienen de las criptas para exigir el pago de rituales y verter sus libaciones, han dejado sus sepulturas, como un torbellino, toda la maldad en sus huéspedes ha surgido de las tumbas".

LOS VAMPIROS EN EL ANTIGUO EGIPTO


Al igual que los Babilonios y los Asirios, los Egipcios temían que si un cuerpo físico no era debidamente venerado, su alma o espíritu sufriría mucho en la "otra vida" o que ni siquiera la alcanzaría.

Los egipcios creían que el ser humano está compuesto por varias almas o estados de consciencia distintos.

También pensaban que si un espíritu errante no encontraba descanso podía regresar para tormentar a los vivos. Por eso se cree que el verdadero vampirismo se originó en el Delta del Nilo.

Cuando Egipto cayó en poder de los persas alrededor del año 550 a.C, esta insistencia en preservar el cuerpo físico desapareció.

LOS VAMPIROS EN LA EDAD MEDIA

La llegada del primer milenio, periodo que en la Europa feudal recibió el nombre de "Era del Anticristo", supuso una intensa actividad vampírica en el mundo conocido. De hecho, Michel de Notredame, en una famosa epístola al rey Enrique II, advertía de la llegada del "Imperio del Anticristo", e incluso los papas eran considerados representantes del señor de la oscuridad.

Guillermo de Newburgh, autor de "Historia Rerum Anglicarum" (Historia de cuestiones inglesas), menciona en su obra:

"Costaría creer que los cadáveres abandonan sus tumbas (ignoro por medio de qué entidad) y que vagan para aterrorizar o destruir a los vivos, si los frecuentes ejemplos no bastaran para establecer este hecho, de cuya veracidad existe abundante testimonio".

GILLES DE RAIS, EL NOBLE SALVAJE


Un noble del siglo XV y compatriota de Juana de Arco, Gilles de Rais, realizaba salvajes y sádicos actos de crueldad sexual y canibalismo, por lo que se ganó la reputación de vampiro sediento de sangre.
Se creía que De Rais, aficionado a la magia negra, había invocado espíritus malignos para que le ayudaran a matar a 800 personas, casi todos niños.

Finalmente fue capturado en 1440 y quemado en la hoguera.
Aunque no se trató de un verdadero aparecido, fue quizá quien dio origen a la persistente idea de que estas criaturas son carismáticas y aristocráticas.

VAMPIROS






"La religión de una era es el entretenimiento literario de la siguiente".

El vampiro, esa perversa criatura, se ha convertido en un pálido reflejo de si mismo. Aquel ser que llegó a aterrorizar a naciones enteras ha dado paso a un débil villano o, peor aún, a un bufón con colmillos afilados y traje de época.

Es cierto que aún ostenta cierto poder como personaje literario, pero el ser monstruoso que habita la tierra hace siglos parece haberse ocultado entre las sombras.

¿ QUÉ SON LOS VAMPIROS?

"El miedo a los vampiros es un instinto tan antiguo como el temor a la oscuridad".

Si quisiéramos explicar qué es un vampiro podríamos decir que se trata de una criatura tangible, de carne y hueso (un cadáver poseído por un demonio maligno) o tal vez, un ser reanimado por la magia negra.

Existen dos rasgos cruciales que definen a esta entidad maligna.
El primero es su condición de "no muerto", es decir, se trata de un cadáver o de un espíritu que ha abandonado su tumba para atormentar a los vivos.
La segunda característica que lo define es su necesidad de sustento, ya se trate de energía o de sangre.